Adicciones placer o dolor

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Adicciones: placer o dolorDe donde proceden.
Si es placentero, me gusta y lo hago.
Si es doloroso, me abstengo y no lo hago.
Y tu a que eres adicto.

En que momento de mi vida, pueden empezar, cuando vinculamos un placer a lo que
estamos haciendo. Vinculamos placer al estar fumando, por el hecho que nos calma los nervios y nos causa un gusto, coloquialmente, “después de un taco un buen tabaco” dicen los que fuman.

En lo particular deje el tabaco en un día: El día en que cambie lo que el tabaco significaba para mi, me causaba dolor de cabeza, una migraña espantosa donde no toleraba el ruido ni luz, pero lo mejor de todo, el placer al liberarme de una conducta que mermaba mi salud. Pensemos en una persona que sigue una huelga de hambre y se halla encerrada en una cárcel. Alimentándose exclusivamente de una causa, es capaz de sobrevivir treinta días sin alimentos.

El dolor físico que experimenta es considerable, pero se ve superado por el placer y la validez de estar atrayendo la atención del mundo hacia su causa. Aun nivel mas personal y cotidiano, los individuos que siguen unos regimenes físicos intensos para esculpir sus cuerpos han aprendido a vincular unas tremendas sensaciones de placer con el dolor del ejercicio físico intenso. Han transformado la incomodidad de la disciplina en la satisfacción del crecimiento personal. Y esa es la razón por la que su comportamiento es consistente, ¡y también lo son sus resultados!.

Gracias al poder de nuestras voluntades, podemos sopesar algo como el dolor físico de la HUELGA DE HAMBRE.





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